Valores humanos y políticas públicas - Milenio

Inicio este primer mes del año agradeciendo; coincidiremos, estoy segura.
Agradeciendo a la vida por mi familia, agradeciendo a Dios por mi vida, entendiendo que todo valor empieza con ella: la justicia, el bien, la verdad y la belleza, de donde se pertenecen las personas que tenemos honradez y dignidad, prestigio y libertad, tolerancia y conciencia, amor y espiritualidad. También, identidad y solidaridad, humildad, templanza y prudencia, honor y congruencia: valores
Mi gratitud a Grupo MILENIO por permitirme este espacio de reflexión. Sabré bien usarlo: hablaremos de valores humanos y políticas públicas.
Pienso que la geografía humana, bien conocida, y el estado de Derecho, necesitan reencontrar su espacio y reclaman ubicarse en el centro de las acciones y decisiones públicas y privadas.
Se requiere buscar el equilibrio entre lo deseable y lo posible; entender claramente el significado y trascendencia del concepto de “ciudadanía”; respetar y hacer respetar la ley, evitando posturas laxas que conviertan a la justicia en “selectiva”, o peor aún, que sea maniatada. Lo anterior lo considero el punto de partida para la redefinición del futuro en toda sociedad.
Con base en ello, pienso que los tres niveles de gobierno se encuentran obligados a dar el primer paso y ser ejemplares en su proceder, pensando que cada espacio que se gobierna debiera ser la vitrina pública de honestidad.
Que, con acciones cuidadosas, rápidas y con estricto conocimiento de lo que se necesita y requiere, con apego a la ley y profundo sentido ético, se corresponderá a la confianza de las personas.
Necesitamos todos cambiar actitudes públicas y privadas. Necesitamos reconstruir a las familias. Sembrar y difundir los valores. Hablo de entender lo que nos interesa a los vecinos, en la cercanía de la acera. Necesitamos a la comunidad tranquila, que viva libre, que viva en paz.
Sin embargo, no existe gobierno que pueda hacerlo solo y todo, es indispensable nuestra participación, necesitamos comprometernos con nuestro entorno, con la justicia, la legalidad y la honradez. Bien haríamos, gobierno y sociedad, en lograr que la honestidad sea nuestra causa común; lo cual no exige perfección, pero sí integridad, apego invariable a la verdad. Tengo la convicción de que mayoritariamente somos gente de valores, honrada y trabajadora.
México merece que demostremos nuestro amor y orgullo por la patria, siendo ciudadanos plenos, capaces de hacer valer sus derechos y también cumplir con sus deberes; hombres, mujeres, jóvenes y niños respetuosos de la ley, de las reglas de convivencia. México necesita como nunca, mexicanos de tiempo completo. México necesita creer también en nosotros.

Carolina Monroy

Derechos reservados
© Grupo Milenio 2022
Newsletters
Cupones
Contáctanos
Suscripciones
Anúnciate
Directorio
Privacidad
Aviso Legal

source

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Subir