Política económica del Pedrón - La República Perú

Los comuneros de Ccapacmarca (Chumbivilcas) no quieren la visita de Mirtha Vásquez. Quieren la de Pedro Castillo. En los protocolos de la mesa de diálogo andina, más importancia es más garantía de éxito. Si dos primeros ministros no funcionaron, entonces un presidente de la República. Los comuneros del corredor minero de Las Bambas y sus asesores están encantados. También en esto publicidad es prosperidad.
Es poco probable que Castillo pueda lograr lo que Guido Bellido y la premier Vásquez no pudieron. Pero parece haber la idea que la mecedora del chotano es mucho más grande, y que eso puede dar resultados. En verdad lo que hay en la zona son por lo menos tres problemas: la condición legal de la carretera, el pulseo gobierno-comuneros, la imposición de un pliego de reclamos permanente.
Quizás este ciclo de carreteras bloqueadas en torno de Las Bambas nació de la noción comunera de que el nuevo gobierno se inclinaría con fuerza a favor de los reclamos, algo promovido por diversos abogados mosca. Esa inclinación no es lo que se está viendo, y eso explica en buena medida la continuidad, y creciente ubicuidad, de los bloqueos.
La mina de la empresa china MMG que amagó un cierre sigue operando, y la carretera de Chumbivilcas está paradójicamente bloqueada y desbloqueada, según el día, esperando el fin de las negociaciones. En varios aspectos el Estado ya ha reemplazado a la minera como blanco de pedidos, una tendencia que se va a intensificar.
La situación es heredera directa de la masacre de policías y nativos en Bagua, 2009, que le quitó a sucesivos gobiernos las ganas de reprimir protestas con violencia extrema. Esto, que es bueno en sí mismo, le ha abierto las puertas al cierre de carreteras como negocio en sí mismo. Los gobiernos ya no saben de qué lado ponerse.
Todo esto está complicándole las cosas a la inversión en lugares retirados, y no hay pruebas de una mejoría económica de la población comunera. Si además el dinero prometido y asignado a la población simplemente no le llega, la invitación a entrar a saco al carrusel de los reclamos bloqueadores, y quedarse allí, es evidente. ¿Cómo se financia todo eso mientras la cosa da vueltas?

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