Emprende y aprende | Transversalidad de las políticas públicas como eje dinamizador del emprendimiento - El Sol de Tampico

Francisco J. Pedraza

Francisco J. Pedraza
  / martes 7 de diciembre de 2021
Bienvenido nuevamente a este espacio de reflexión y aportación emprendedora, donde no solo podemos opinar desde una perspectiva de crecimiento y desarrollo de actividades productivas, también, los emprendedores tenemos la posibilidad de aportar ideas, y sobre todo, iniciativas de política pública que puedan orientar los mecanismos de desarrollo de la planta emprendedora que sostiene los pilares de la economía de nuestro estado y de nuestro país.
¿Qué necesitan quienes desean emprender y qué puede ofrecer la Administración Pública?
Dependiendo del tipo de emprendedor, la Administración Pública puede intervenir de diversas formas, pero básicamente las políticas se centran en 4 ejes importantes:
A) El fomento de la actitud emprendedora en edades tempranas.
B) El asesoramiento para estudiar la viabilidad de la idea empresarial.
C) El apoyo en la puesta en marcha.
D) La ayuda a la empresa recién constituida.
¿Cómo se fomenta la actitud emprendedora?
Con relación al inciso a del anterior apartado, en algunos países, para los niños de 10 a 15 años la asignatura de Emprendimiento es obligatoria en las escuelas públicas. En esta etapa temprana de aprendizaje se enfocan en constituir sociedades cooperativas en la que los niños se reúnen y empiezan a asignarse cargos, a generar un nombre comercial para, poco a poco, ir constituyendo su empresa. Ese trabajo culmina con 10 o 15 cooperativas que se reúnen en una plaza a vender sus productos. De esta forma los niños se exponen por primera vez a la posibilidad de tener un proyecto propio.
En esta etapa el papel más importante lo tiene el profesor y la administración sólo se ocupa de elaborar material para el docente.
Para los estudiantes de 18 a 22 años se organizan concursos, premios, se ponen a disposición plataformas online para intercambiar información entre estudiantes, se elaboran bases de datos de proyectos para ser comercializados por un potencial emprendedor, o se fomenta la creación de spin-off entre alumnos o conjuntamente con profesores universitarios. Estos premios y actividades no buscan generar grandes proyectos, sino sensibilizar a los estudiantes.
En cuanto a fomentar la experiencia emprendedora en quienes vienen del mercado laboral formal y hoy están desempleados, se realizan talleres de sensibilización, se elabora material didáctico o propuestas de posibles negocios ya desarrollados, dependiendo del perfil de esa persona y su experiencia.
Según datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, en 2020 el 74.7 por ciento de la población ocupada estaba en la categoría de subordinada y remunerada, es decir, dependía de un patrón. Pero en el mismo mes de este año, esta proporción se redujo a 68.9 por ciento.
En contraste, el indicador de los trabajadores por cuenta propia era de 18 por ciento y a raíz de la crisis económica provocada por la pandemia, muchas personas se quedaron sin su fuente de ingresos y optaron por trabajar por su cuenta, de tal forma que este tipo de trabajadores ya constituyen 22.5 por ciento de la población ocupada. He ahí una gran área de oportunidad que no puede desaprovecharse.
Ahora bien, ¿Qué hacen las Administraciones Públicas para asesorar a quienes ya tienen una idea?
Básicamente, formar a quienes no tienen formación empresarial brindándoles información legal, jurídica, contable, administrativa, documentación y orientación personal. Sin embargo, también, puede que este asesoramiento lo brinden entidades privadas, es decir, consultoras especializadas o en su defecto, cámaras empresariales.
¿Cómo interviene en la puesta en marcha de proyectos?
Apoyar a un emprendedor en la puesta en marcha de su idea desde la Administración Pública implica facilitarle los aspectos más complejos, como la contratación de becarios a través de acuerdos con Universidades, bonificación de la seguridad social en la contratación de personas jóvenes o contratos y apoyos específicos para jóvenes sin experiencia, reducción de pago de cuotas para emprendedores, entre otras.
Lo que se busca es que el emprendedor reciba cierta ayuda económica al inicio de su proyecto.
Finalmente, ¿Cómo ayuda la Administración Pública a las empresas recién constituidas?
En lo que hace a la capacitación y entrenamiento del Emprendedor, la formación para quienes ya tienen la empresa constituida es mucho más específica.
A nivel económico, se les apoya en la captación de financiación a través de líneas de crédito para la innovación, fomentando la internacionalización de sus empresas o ayudándolos a conseguir préstamos participativos, avales y garantías. Por ello, es tan importante que las políticas públicas vean más allá de tres, cuatro o seis años, se requiere verdadera visión para el desarrollo, esa, se la podemos dar desde una colaboración público-privada que promueva ejes transversales de política pública con miras a fortalecer el ecosistema emprendedor en Tamaulipas y en todo México.
Eso es todo por hoy, recuerda que mis canales de contacto se mantienen siempre abiertos y en constante evolución para ti, hazme llegar tus dudas, comentarios o los temas que quieres que toquemos en este espacio hecho por y para emprendedores.
Te agradezco mucho tu atención y apoyo.
No olvides seguirme en mis redes sociales y unirte a la comunidad más dinámica de emprendedores que aprenden.
¡Hasta la próxima semana!
Bienvenido nuevamente a este espacio de reflexión y aportación emprendedora, donde no solo podemos opinar desde una perspectiva de crecimiento y desarrollo de actividades productivas, también, los emprendedores tenemos la posibilidad de aportar ideas, y sobre todo, iniciativas de política pública que puedan orientar los mecanismos de desarrollo de la planta emprendedora que sostiene los pilares de la economía de nuestro estado y de nuestro país.
¿Qué necesitan quienes desean emprender y qué puede ofrecer la Administración Pública?
Dependiendo del tipo de emprendedor, la Administración Pública puede intervenir de diversas formas, pero básicamente las políticas se centran en 4 ejes importantes:
A) El fomento de la actitud emprendedora en edades tempranas.
B) El asesoramiento para estudiar la viabilidad de la idea empresarial.
C) El apoyo en la puesta en marcha.
D) La ayuda a la empresa recién constituida.
¿Cómo se fomenta la actitud emprendedora?
Con relación al inciso a del anterior apartado, en algunos países, para los niños de 10 a 15 años la asignatura de Emprendimiento es obligatoria en las escuelas públicas. En esta etapa temprana de aprendizaje se enfocan en constituir sociedades cooperativas en la que los niños se reúnen y empiezan a asignarse cargos, a generar un nombre comercial para, poco a poco, ir constituyendo su empresa. Ese trabajo culmina con 10 o 15 cooperativas que se reúnen en una plaza a vender sus productos. De esta forma los niños se exponen por primera vez a la posibilidad de tener un proyecto propio.
En esta etapa el papel más importante lo tiene el profesor y la administración sólo se ocupa de elaborar material para el docente.
Para los estudiantes de 18 a 22 años se organizan concursos, premios, se ponen a disposición plataformas online para intercambiar información entre estudiantes, se elaboran bases de datos de proyectos para ser comercializados por un potencial emprendedor, o se fomenta la creación de spin-off entre alumnos o conjuntamente con profesores universitarios. Estos premios y actividades no buscan generar grandes proyectos, sino sensibilizar a los estudiantes.
En cuanto a fomentar la experiencia emprendedora en quienes vienen del mercado laboral formal y hoy están desempleados, se realizan talleres de sensibilización, se elabora material didáctico o propuestas de posibles negocios ya desarrollados, dependiendo del perfil de esa persona y su experiencia.
Según datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, en 2020 el 74.7 por ciento de la población ocupada estaba en la categoría de subordinada y remunerada, es decir, dependía de un patrón. Pero en el mismo mes de este año, esta proporción se redujo a 68.9 por ciento.
En contraste, el indicador de los trabajadores por cuenta propia era de 18 por ciento y a raíz de la crisis económica provocada por la pandemia, muchas personas se quedaron sin su fuente de ingresos y optaron por trabajar por su cuenta, de tal forma que este tipo de trabajadores ya constituyen 22.5 por ciento de la población ocupada. He ahí una gran área de oportunidad que no puede desaprovecharse.
Ahora bien, ¿Qué hacen las Administraciones Públicas para asesorar a quienes ya tienen una idea?
Básicamente, formar a quienes no tienen formación empresarial brindándoles información legal, jurídica, contable, administrativa, documentación y orientación personal. Sin embargo, también, puede que este asesoramiento lo brinden entidades privadas, es decir, consultoras especializadas o en su defecto, cámaras empresariales.
¿Cómo interviene en la puesta en marcha de proyectos?
Apoyar a un emprendedor en la puesta en marcha de su idea desde la Administración Pública implica facilitarle los aspectos más complejos, como la contratación de becarios a través de acuerdos con Universidades, bonificación de la seguridad social en la contratación de personas jóvenes o contratos y apoyos específicos para jóvenes sin experiencia, reducción de pago de cuotas para emprendedores, entre otras.
Lo que se busca es que el emprendedor reciba cierta ayuda económica al inicio de su proyecto.
Finalmente, ¿Cómo ayuda la Administración Pública a las empresas recién constituidas?
En lo que hace a la capacitación y entrenamiento del Emprendedor, la formación para quienes ya tienen la empresa constituida es mucho más específica.
A nivel económico, se les apoya en la captación de financiación a través de líneas de crédito para la innovación, fomentando la internacionalización de sus empresas o ayudándolos a conseguir préstamos participativos, avales y garantías. Por ello, es tan importante que las políticas públicas vean más allá de tres, cuatro o seis años, se requiere verdadera visión para el desarrollo, esa, se la podemos dar desde una colaboración público-privada que promueva ejes transversales de política pública con miras a fortalecer el ecosistema emprendedor en Tamaulipas y en todo México.
Eso es todo por hoy, recuerda que mis canales de contacto se mantienen siempre abiertos y en constante evolución para ti, hazme llegar tus dudas, comentarios o los temas que quieres que toquemos en este espacio hecho por y para emprendedores.
Te agradezco mucho tu atención y apoyo.
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¡Hasta la próxima semana!
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